24 oct. 2010

Pequeño diálogo




¿Confías en Mí?

Si, Jesús

Pues abandona todos tus agobios y preocupaciones en mi Santo Corazón

¿No soy Yo poderoso?

¿No he vencido al mundo?

¿A qué angustiarse por tantas cosas?

Confiad, confiad, confiad en mi Amor Misericordioso por vosotros.
Si no confiáis, no me conocéis.

Conocedme pues, y sabed que os amo con Amor Infinito y todopoderoso.

¿Cuando venga el Hijo del Hombre, hallará Fe sobre la tierra?

4 comentarios:

lourdes dijo...

Dichosa el alma que sólo descansa en Dios,y pone en ÉL su confianza, esa es el alma que busca al Señor, pues sabe que ÉL es el esposo y amigo dónde encuentro mi razón de vivir solo puedo decirte que es hermoso ser su esposa,vivir escondida en ÉL unidas en oración un abrazo

Felicitas dijo...

Creo que te comprendo bien, Lourdes. Haberle entregado todo, cuerpo y alma y vida entera es el fundamento del Gozo que Él comparte contigo.
La razón de tu vivir... ¡qué hermoso!
Gracias, linda.
Un abrazo.

Elinge dijo...

Hola Felicitas:

Él es el Esposo del alma cristiana. En unos casos excluyente en la perfección (para los Solteros y Consagrados) y en otros temporalmente compartido con un importante encargo Ministerial matrimonial. Sobre todo, vivir con Serenidad y Sosiego espiritual para lograr el diálogo en Confianza. Estar en la Presencia de Dios,cultivando la Amistad. El Diario de Sor Faustina ayuda a profundizar esa relación de Confianza.

Felicitas dijo...

Gracias por tu buen consejo, Elinge. Lo tengo.