15 oct. 2010

Pequeña conversación


Hállase un pequeño gorrión

subido a un alta rama

contemplando el vaiven de las hojas al viento,

esperando que el dia le traiga el sustento,

Mi Mano se lo da a diario y abundante

él espera cada instante de Mi Mano la Bendición

Espero en ti, Señor

Hálleme el hombre, esperanzado y confiado,

que cuenta con la Bondad de su Amado,

que se abre al encuentro enamorado

con su Padre y su Hermano,

con su Alma y Su Pan consagrado.



Recibid de Mí Bendiciones,

mis más tiernas intervenciones,

en Nombre siempre de mi Amor,

que ante la pena y el dolor,

siempre responde, ¡siempre responde!


En lo más hondo de corazón hállome Yo en paciente Espera,

confiando que a vuestra vera, aprenderéis a vivir en Amor,

es medioambiente de los celestes,

es tabernáculo y es Mi Don,

os necesito bien confiados,

cual hijos buenos que me hacen el honor

de depender de mi Aquiescencia,

sembrando entorno y allende,

de Jesucristo el Buen Olor.

8 comentarios:

Elinge dijo...

Hola Felicitas:

Hermosísima Flor.

Es la Sencillez. La misma con la que expresas es secreto de la Humildad, permanecer esperanzados, confiados, cubiertos por Su Sombra.

Felicitas dijo...

Hola, Elinge:

Si confiamos mucho en nuestros Divinos 3 y también en nuestra Madre, Ellos más fácilmente podrán intervenir en nuestras vidas, para que se cumplan Sus Divinas Voluntades en nosotros.

Por que, al fin y al cabo, lo único verdaderamente importante será eso: Llegar a ser aquellos hombres y mujeres que Dios Padre, desde toda la Eternidad, ideó que fuéramos, para mayor Gloria Suya y Gozo nuestro, ¿no?

Jesús, antes de hacer un Milagro, en no pocas ocasiones, preguntaba: ¿Crees en el Hijo del Hombre?
Y cuando le contestaban que sí, entonces hacía el Milagro.

También ahora, creo yo, nos pide el Señor esa misma confianza en Su Persona, que nace del Amor que percibimos nos tiene y del amor que nosotros le tenemos.

Pidamos el poder creer mucho, para que Él pueda intervenir mucho, actuar mucho y así salvar muchas almas.
¿Verdad?

Elinge dijo...

Verdad.

Caminar dijo...

Me gustaría saber decir las cosas con tanta belleza. Le doy gracias a Dios por haberte dado a ti ese don.
Un abrazo

Felicitas dijo...

Querida Caminar, tú las dices con una eficacia del todo sobrenatural. Eso vale mucho más.
Un abrazo,hermana.
Unidas en Él.
;O)

lourdes dijo...

Hermoso poema, gracias dichoso el hombre que sabe esperar en Dios y aquellas alma que saben encontrarle en todo que Dios te bendiga unidas en oración

Fernanda dijo...

Qué bonito, tenemos que esperar siempre en él, los pajaritos nada temen: saben que su creador los aprovisiona y los sostine.

Lo del buen olor como dices(ji ji,que apañada eres con las rimas ), supongo que hablas metaforicamente, pero existe también el olor a santidad,al final, como la Virgen que en todos sitios donde se halla se huele un porfundo aroma a rosas.


Beozoozos, querida poeta

Felicitas dijo...

Lo mismo deseo para ti, querida Lourdes...bienaventurados los que ponen su Esperanza en Jesús, porque no quedarán defraudados... cierto, hermana.
Un beso.
;O)

Si nos sentimos pequeñas, querida Fernanda, aprenderemos a depender de tan Buen Señor y le dejaremos Espacio para Actuar en nosotras. ¡Qué bien!
El buen olor a Cristo es una imagen que sirve para comprender que allí dónde se halla un auténtico discípulo de Jesús, allí está Cristo mismo en él, amando a toda la humanidad y salvándola.
El olor a santidad es una expresión que he oído alguna vez y viene a ser algo similar. Allí dónde 2 ó más se reunen en Mi Nombre, dijo Jesús, allí estoy Yo en medio de ellos. Y si está Él, está Dios, todo Santo, todo Glorioso, todo Amor Divino y Humano.
¡Aumenta nuestra Fe, Señor!

BEzozozozozos, linda.
;O)