23 oct. 2010

Llamada interior

" Hermanos, esforzaos en ir confirmando cada vez más vuestra elección y vuestro llamamiento. Si lo hacéis así, no fallaréis nunca.
Y os abrirán de par en par las puertas del Reino Eterno de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
2 Pedro, I, 10-11




No pienses que por tus infidelidades, el Señor se aparte de ti.
Nunca rechaza a un pecador arrepentido.

Señor, perdóname.




Amado hermano, si no encuentras paz fuera de tí,
¿por qué no la buscas en ti, en Él en ti?

¡Él está aquí,de nuevo, contigo, no marcha, no te abandona!

Ámale, presente, en tu interior, como en un Sagrario vivo.

Gracias, Señor.

Soy un sagrario vivo de Jesús Sacramentado, porque Él me habita, por la Fe.
por lo tanto, si miro mi interior, Le encuentro y con Él mi gozo y mi paz.

Gracias, Señor.


9 comentarios:

El lirio del yermo dijo...

Gracias por estas palabras. Me han ayudado en un momento de tristeza.

Felicitas dijo...

Me alegro mucho, querido hermano. A mí también me han ayudado.
Por eso las puse, para que también a vosotros os haga el mismo bien que a mí.

El Amor de Jesús es Fiel hasta la muerte, y después de ella, podremos verlo y palparlo, gustarlo y extasiarnos eternamente con Él.
¡Ánimo, que Él ha vencido al mundo por nosotros!
Un abrazo.

Caminar dijo...

¿Sabes? en ocasiones en la oración he tenido esa impresión Dios en mí, frente a Jesús en sagrario...
Sin palabras ¿verdad?.
Dios siemrep a nuestro favor.
Un abrazo.

Felicitas dijo...

sí, no hay palabras para describir esas vivencias ante Jesús Sacramentado. Son tesoros de Vida Eterna. ¡Qué alegría que lo compartas conmigo, amiga!
Un abrazo.

lourdes dijo...

Gracias, es verdad somos esos pequeños sagrarios vivó de la presencia del señor, la carta de san Pedro nos habla de eforzarnos a ser fieles al llamado que el señor nos ha hecho en lo diferente estilo de vida,hemos de ser esos Cristos vivó que solo hablen de Dios y hablen con Dios unidas en Cristo Jesús

Theo dijo...

Hola. Mañana iré a confesarme con esa confianza, para ser ese sagrario vivo y bien limpio.Gracias hermana.

Felicitas dijo...

Hola, Lourdes, sí, unidas en el Corazón de Cristo que late dentro del nuestro.
Un abrazo.

Yo intentaré confesarme esta tarde, Theo. Ya me toca también. Es un gran consuelo el Sacramento de la Reconciliación, porque sólo es necesario reconocer que hemos obrado mal, lamentar el no haber correspondido con amor a tanto Amor, y apoyados en su Gracia volver a empezar, con renovada ilusión el Camino que lleva a la Vida Eterna.
Después de tantos perdones de Jesús, el hilo que nos une a Él, cada vez es más corto...
Un abrazo y gracias a ti.

Elinge dijo...

Hola Felicitas:

¡Él Es Misericordia!

Nada de tristezas en el corazón cristiano. Eso, ¡Venga! ¡Que Él ha vencido al mundo por nosotros!

Caminar: De manera Sencilla te hace comprender que tu Corazón es el Cálido Sagrario donde gusta descansar el Amado. ¡Su Gozo!


Theo: No dejes para Mañana cosa tan importante y si la hora no es propicia, única razón válida, inmediato acto de Amor y Dolor de los Pecados, Contricción. En otro caso no repares en tomar un taxi, si es preciso, y plantarte en la sacristía de una iglesia, que esos movimientos en el Alma son más apremiantes que una Emergencia del cuerpo.

Tras la Contricción, la Comunión Espiritual y esa noche la pasas lleno de agradecimiento y alabanza para el Encuentro de Mañana, eres un Sagrario muy especial, muy amado y bello, muy amado por todos nosotros.

Felicitas dijo...

ES cierto, Elinge, muy amado por todos.