31 oct. 2010

El Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido.



Ese Corazón de hombre, vivo templo de la Palabra Divina, siempre tuvo entrañas de madre para con todos aquellos que de una forma u otra padecían. Y siendo la Salvación que el Padre Eterno nos daba, era bien consciente de que sólo la potencia de Su Amor Infinito puede sacar al pecador de su miseria moral y material.


Porque tanto amó Dios a los hombres, que les entregó a su Hijo muy amado, para que le escucháramos y aprendiéramos los Caminos de Vida Eterna que vino a ofrecernos a todos. ¿Escuchar es como ver una película de cine, que me entretiene durante un rato? ¿No es más bien prestar atención, poner todos los sentidos y la inteligencia y el corazón para captar qué de grande tiene que comunicarme Jesús?


Él mismo dijo: He venido a salvar y no a juzgar. Su discípulo amado, San Juan Evangelista, que es el que recostaba confiado su cabeza sobre el pecho del Señor, nos decía:  " El que anda en miedo, aún no ha llegado a la plenitud del Amor."
El pecador que padece toda consecuencia de su pecado y del de los demás tan sólo se puede sentir atraído por Aquel que tantísimo le ama, que le re-crea en Su Amor salvífico, lo reconstruye de nuevo con la potencia de su Gracia, lo re-inventa, lo reestablece por la Fuerza de su Espíritu que se nos entrega gracias a su Pasión y Resurreccion.

Si Él ha venido a buscar todo lo que estaba perdido, vayamos, hermanos, lancémonos a sus Brazos de padre amoroso y dejémonos ayudar por su Omnipotencia y su Misericordia infinitas.

Somos tuyos, Señor, perdónanos, sánanos, ilumínanos, santifícanos y divinízanos según tu Beneplácito. Amén.

6 comentarios:

El lirio del yermo dijo...

Muy buen post. Cuando somos conscientes de nuestros defectos no juzgamos a los demás con tanta ligereza. Porque el Señor es compasivo también nosotros queremos serlo.
saludos.

Felicitas dijo...

Sí, debemos ser compasivos unos con otros y procurar no juzgar a nadie. Ese es el camino bueno.
Gracias por recordármelo, amigo.
Un abrazo.

Caminar dijo...

Me encanta y me hace feliz que El haya venido para salvar a lo perdido, así estoy en su proyecto.
Un gran abrazo y feliz día de Toods los Santos. Nos animamos ¿verdad?

Felicitas dijo...

Y yo también, querida Caminar, yo también estaba perdida y Me Halló.
Feliz día de Todos los Santos y que ellos nos ayuden a librar esta batalla y salir, por Su Gracia, vencedores.
¡Nos animamo mutuamente, claro que sí, y nos hace mucho bien!
Gracias por tu amistad.
Un beso.

Elinge dijo...

Hola Felicitas:

"Somos tuyos, Señor, perdónanos, sánanos, ilumínanos, santifícanos y divinízanos según tu Beneplácito."

Amén

Felicitas dijo...

Amén, Elinge, amén, siempre.