10 oct. 2010

El desasimiento según Santa Teresa de Jesús

"... Si no se mira mucho en andar contradiciendo la propia voluntad, hay muchas cosas que quitan la santa libertad del espíritu que desea volar hacia su Creador, pero sin ir cargada de tierra y plomo."




¿Cómo se puede decir tanto en tan poco?

Nos dices, querida Teresa, que es " truco " excelente para avanzar en la vida de virtud y unión con Dios el procurar andar contradiciendo la propia voluntad... ¡Sólo con esto, hermana, algunos tenemos para toda la vida!

Quizás sea el aprender que cuando Dios, a través de los demás o de las circunstancias de la vida diaria, nos contradice nuestros proyectos y deseos, es decir nuestra voluntad, sea bueno y deseable aceptar esa corrección y ese desasirse de los propios modos de ver y de las propias preferencias.

Y aprender, además, a hacerlo sin ira, sin mal humor, sino aceptando el cambio de rumbo con una sonrisa en los labios, con un pensar: Bueno, realmente mi opinión es solo eso: una opinión más. Vamos a hacerlo de esta otra manera, y así damos gusto al hermano o hermana y lo ganamos para Cristo.

Ciertamente el desasirse de uno mismo es tarea ingente, pero me parece que el primero que se ocupa en ayudarnos es el mismo Espíritu, a través de las cosas cotidianas. Cuando uno es contrariado en muchas cosas, o se llena de ira contra todos y contra todo, y contra el Todo, o aprende a aceptarlas como un aprendizaje que Él nos da y que conduce a orientar la propia vida hacia las Divinas Voluntades, que siempre son las mejores y las más sabias y santas.

¿Y qué es esa tierra y ese plomo que no me dejan volar hacia Dios? Pues mis deseos humanos, mi visión corta de las cosas y personas, mi incompleta percepción de las realidades y circunstancias, que a mí, desde luego, me parece insuperable....

Por eso Dios, que me ama, quiere conducirme a una siempre mayor penetración de la realidad de las almas y corazones de cuantos me rodean, para mejor poder ayudarles y acercarles al Señor. Por eso Dios, que nos ama tanto a todos, quiere llenar de Su Sabiduría nuestro entendimiento, de Santa Astucia, de Inteligencia " Iluminada desde Arriba", y así convertirnos, con el paso del tiempo, en buenas " herramientas" de salvación y amor hacia todos. Cuanto más cerca andemos de los Divinos Quereres y más nos identifiquemos con Ellos, mejor amigos de nuestros amigos seremos.

4 comentarios:

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Muy buena reflexión nos haces hay.
Sta. Teresa era un mujer de una pieza,vivaracha, inteligente, inquieta, serena, impetuosa en amar y reflexiva antes de hacer. Tenida las virtudes y los exceos como pogo "Inquieta...serena, impetuosa y reflexiva;esto los cojugaba al mismo tiempo.
Gracias Feli, te invito a leerme una poesía de amor a Cristo.
Con trenura
Sor.cecilia

Felicitas dijo...

Es que los santos siempre inspiran buenas cosas, verdad, ¿querida Cecilia? Voy volando a leerte.
Besitos y ternura para ti, hermana.
;O)

Caminar dijo...

Santa Teresa como siempre inigualable y tu comentario muy profundo. No, no es fácil el ir desprendiendonos de nuestros puntos de vista y de todo eso que forma nuestro "yo malo" ese que no acepta con paz y amor la voluntad del Señor manifiesta en los continuos cambios que la vida nos depara.
Un abrazo

Felicitas dijo...

¿Será que nos quedamos en el hecho de resultarnos difícil el negarnos a nosotros mismos y no pasamos de ahí? ¿Dónde encontraremos a alguien que sinceramente nos pueda decir que le resulta fácil el hacer la Voluntad Divina? ¿Y si es así, se podrá concluir que esa persona ha dejado de lado totalmente su propia voluntad?
Perdona tantas preguntas, Caminar, pero me surgieron al leerte.
Gracias y un abrazo.
;O)