31 oct. 2010

El Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido.



Ese Corazón de hombre, vivo templo de la Palabra Divina, siempre tuvo entrañas de madre para con todos aquellos que de una forma u otra padecían. Y siendo la Salvación que el Padre Eterno nos daba, era bien consciente de que sólo la potencia de Su Amor Infinito puede sacar al pecador de su miseria moral y material.


Porque tanto amó Dios a los hombres, que les entregó a su Hijo muy amado, para que le escucháramos y aprendiéramos los Caminos de Vida Eterna que vino a ofrecernos a todos. ¿Escuchar es como ver una película de cine, que me entretiene durante un rato? ¿No es más bien prestar atención, poner todos los sentidos y la inteligencia y el corazón para captar qué de grande tiene que comunicarme Jesús?


Él mismo dijo: He venido a salvar y no a juzgar. Su discípulo amado, San Juan Evangelista, que es el que recostaba confiado su cabeza sobre el pecho del Señor, nos decía:  " El que anda en miedo, aún no ha llegado a la plenitud del Amor."
El pecador que padece toda consecuencia de su pecado y del de los demás tan sólo se puede sentir atraído por Aquel que tantísimo le ama, que le re-crea en Su Amor salvífico, lo reconstruye de nuevo con la potencia de su Gracia, lo re-inventa, lo reestablece por la Fuerza de su Espíritu que se nos entrega gracias a su Pasión y Resurreccion.

Si Él ha venido a buscar todo lo que estaba perdido, vayamos, hermanos, lancémonos a sus Brazos de padre amoroso y dejémonos ayudar por su Omnipotencia y su Misericordia infinitas.

Somos tuyos, Señor, perdónanos, sánanos, ilumínanos, santifícanos y divinízanos según tu Beneplácito. Amén.

29 oct. 2010

El don de Sabiduría

La Sabiduría es el gusto por lo espiritual y la capacidad de juzgar según el criterio de Dios.

El primero y mayor de los siete dones del Espíritu Santo.

S.S. Juan Pablo II, Catequesis sobre el Credo, 9-IV-89

La sabiduría "es la luz que se recibe de lo alto: es una participación especial en ese conocimiento misterioso y sumo, que es propio de Dios... Esta sabiduría superior es la raíz de un conocimiento nuevo, un conocimiento impregnado por la Caridad, gracias al cual el alma adquiere familiaridad, por así decirlo, con las cosas divinas y prueba gusto en ellas. ... "Un cierto sabor de Dios" (Sto Tomás), por lo que el verdadero sabio no es simplemente el que sabe las cosas de Dios, sino el que las experimenta y las vive "

Además, el conocimiento sapiencial nos da una capacidad especial para juzgar las cosas humanas según la medida de Dios, a la luz de Dios. Iluminado por este don, el cristiano sabe ver interiormente las realidades del mundo: nadie mejor que él es capaz de apreciar los valores auténticos de la creación, mirándolos con los mismos ojos de Dios.

Ejemplo: "Cántico de las criaturas" de San Francisco de Asís... En todas estas almas se repiten las "grandes cosas" realizadas en María por el Espíritu. Ella, a quien la piedad tradicional venera como "Sedes Sapientiae", nos lleve a cada uno de nosotros a gustar interiormente las cosas celestes.

Gracias a este don toda la vida del cristiano con sus acontecimientos, sus aspiraciones, sus proyectos, sus realizaciones, llega a ser alcanzada por el soplo del Espíritu, que la impregna con la luz "que viene de lo Alto", como lo han testificado tantas almas escogidas también en nuestros tiempos... En todas estas almas se repiten las "grandes cosas" realizadas en María por el Espíritu Santo. Ella, a quien la piedad tradicional venera como "Sede Sapientiae", nos lleve a cada uno de nosotros a gustar interiormente las cosas celestes.

" La preferí a cetros y tronos, y, en su comparación, tuve en nada la riqueza" Sb 7:7-8.

Por la sabiduría juzgamos rectamente de Dios y de las cosas divinas por sus últimas y altísimas causas bajo el instinto especial del E.S., que nos las hace saborear por cierta connaturlidad y simpatía. Es inseparable de la Caridad.

27 oct. 2010

Un mismo Espíritu

... Mi Amor es el mismo en todas partes.
Y si habita en vuestros corazones, amaréis con el mismo Amor tanto a Dios como a los hermanos.
...

No hallo más complacencia que en mostrarme a los pequeños, porque sabiéndose débiles y falibles, se lanzan en mis Brazos con confianza y Amor.

¿Qué padre amante no acogerá en sus brazos a sus hijos que claman hacia él?
Tengo mis delicias en estar con los hijos de los hombres....dice la Escritura y así es.

Os amo con la fuerza del mismo Espíritu por medio del cual todo fue llamado a la existencia.

La fuerza del mismo Espíritu que resucitó a Jesús de entre los muertos

La fuerza del mismo Espíritu que llenó a los apóstoles de valentía y sabiduría para dar testimonio hasta el confín de la tierra.

26 oct. 2010

Feliz



El Amor te prepara el terreno por el cual has de pasar,
te sorprende y  te eleva por encima de la tónica diaria del hacer,
y te sientes solicitado, liberado y agasajado,
y sabiendo que estás en deuda,
le ofreces esas ganas de hacer aquí y ahora,
todo cuanto Su Amor en ti atesora.

24 oct. 2010

El Angelus del Papa

Este mediodía, tras haber celebrado la Santa Misa de clausura de la Asamblea Especial para el Medio Oriente del Sínodo de los Obispos, el Papa Benedicto XVI rezó el Ángelus con los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, recordando que la misión de la Iglesia es la de presentar la plenitud de la vida en Cristo a toda la humanidad.

El Papa pidió ver a la Iglesia “como misterio de comunión que por su naturaleza está destinado a la totalidad del hombre y a todos los hombres”.

“La Iglesia existe para evangelizar, es decir para predicar y enseñar, ser el canal del don de la gracia, reconciliar a los pecadores con Dios, perpetuar el sacrificio de Cristo en la Santa Misa que es el memorial de su muerte y de su gloriosa resurrección”, dijo el Papa citando al Siervo de Dios Pablo VI.

Además, el Papa dijo que “en todo tiempo y lugar, la Iglesia está presente y obra para acoger a cada hombre y ofrecerle en Cristo la plenitud de la vida”, y citando al teólogo Romano Guardini dijo “la realidad Iglesia implica toda la plenitud del ser cristiano que se desarrolla en la historia, en cuanto que abraza la plenitud del hombre que está en relación con Dios”.

Más adelante hizo una breve reflexión sobre la segunda lectura de este domingo resaltando que “la tarea del misionero no es revolucionar el mundo, sino transfigurarlo, tomando la fuerza de Jesucristo que ‘nos convoca a la mesa de su Palabra y de la Eucaristía para gustar el don de su Presencia, formarnos en su escuela y vivir cada vez más conscientemente unidos a Él, Maestro y Señor’”.

El Papa Benedicto XVI terminó sus palabras iniciales dirigiéndose a la Virgen María, “que de Jesús Crucificado ha recibido la nueva misión de ser Madre de todos aquellos que quieren creer en Él y seguirlo”, y le confió “las comunidades cristianas del Medio Oriente y todos los misioneros del Evangelio

Pequeño diálogo




¿Confías en Mí?

Si, Jesús

Pues abandona todos tus agobios y preocupaciones en mi Santo Corazón

¿No soy Yo poderoso?

¿No he vencido al mundo?

¿A qué angustiarse por tantas cosas?

Confiad, confiad, confiad en mi Amor Misericordioso por vosotros.
Si no confiáis, no me conocéis.

Conocedme pues, y sabed que os amo con Amor Infinito y todopoderoso.

¿Cuando venga el Hijo del Hombre, hallará Fe sobre la tierra?

23 oct. 2010

Llamada interior

" Hermanos, esforzaos en ir confirmando cada vez más vuestra elección y vuestro llamamiento. Si lo hacéis así, no fallaréis nunca.
Y os abrirán de par en par las puertas del Reino Eterno de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
2 Pedro, I, 10-11




No pienses que por tus infidelidades, el Señor se aparte de ti.
Nunca rechaza a un pecador arrepentido.

Señor, perdóname.




Amado hermano, si no encuentras paz fuera de tí,
¿por qué no la buscas en ti, en Él en ti?

¡Él está aquí,de nuevo, contigo, no marcha, no te abandona!

Ámale, presente, en tu interior, como en un Sagrario vivo.

Gracias, Señor.

Soy un sagrario vivo de Jesús Sacramentado, porque Él me habita, por la Fe.
por lo tanto, si miro mi interior, Le encuentro y con Él mi gozo y mi paz.

Gracias, Señor.


21 oct. 2010

He venido a prender fuego en el mundo.

(Lc 12,49-53): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo! 

20 oct. 2010

San Juan Evangelista, testigo directo de Jesucristo

Primera Carta de San Juan, Capítulo 1 - 2

Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y lo que hemos tocado con nuestras manos acerca de la Palabra de Vida, es lo que os anunciamos.



Porque la Vida se hizo visible, y nosotros la vimos y somos testigos, y os anunciamos la Vida eterna, que existía junto al Padre y que se nos ha manifestado.

Lo que hemos visto y oído, os lo anunciamos también a vosotros, para que viváis en comunión con nosotros. Y nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo.
Os escribimos esto para que nuestra alegría sea completa.

La noticia que hemos oído de Él y que nosotros os anunciamos, es esta:
Dios es Luz, y en Él no hay tinieblas.
Si decimos que estamos en comunión con Él y caminamos en las tinieblas, mentimos y no procedemos conforme a la Verdad.

Pero si caminamos en la Luz, como el mismo está en la Luz, estamos en comunión unos con otros, y la Sangre de su Hijo Jesús nos purifica de todo pecado.

Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la Verdad no está en nosotros.
Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos y purificarnos de toda maldad.
Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos pasar por mentiroso, y su Palabra no está en nosotros.
 ...

El que dice que está en la Luz y no ama a su hermano, está todavía en las tinieblas.
El que ama a su hermano permanece en la Luz y nada lo hace tropezar.




Pero el que no ama a su hermano, está en las tinieblas y camina en ellas, sin saber a dónde va, porque las tinieblas lo han enceguecido.

No améis al mundo ni las cosas mundanas. Si alguien ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
Porque todo lo que hay en el mundo es concupiscencia de la carne, codicia de los ojos y ostentación de riqueza. Todo esto no viene del Padre, sino del mundo; pero este mundo pasa, y con él, su concupiscencia.

En cambio, el que cumple la Voluntad de Dios permanece eternamente.

Vosotros recibisteis la unción del que es Santo, y todos tenéis el verdadero conocimiento.
Os he escrito, no porque vosotros ignoréis la Verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la Verdad.

¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo?
Ese es el anticristo: el que niega al Padre y al Hijo.
El que niega al Hijo no está unido al Padre; el que reconoce al Hijo también está unido al Padre.





En cuanto a vosotros, permaneced fieles a lo que oísteis desde el principio: de esa manera, permaneceréis también en el Hijo y en el Padre.
La promesa que Él nos hizo es esta: la Vida eterna.
Esto es lo que quería escribiros acerca de los que intentan engañaros.

Pero la Unción que recibisteis de Él permanece en vosotros, y no necesitáis que nadie os enseñe. Y ya que esa Unción os instruye en todo y Ella es verdadera y no miente, permaneced en Él, como Ella os ha enseñado.

Sí, permaneced en Él, hijos míos, para que cuando Él se manifieste, tengamos plena Confianza, y no sintamos vergüenza ante Él en el Día de su Venida.
Si vosotros sabéis que Él es justo, sabed también que todo el que practica la justicia ha nacido de Él.

17 oct. 2010

Benedicto XVI




En la Misa de canonización de seis nuevos santos que presidió hoy en la Plaza de San Pedro, el Papa Benedicto XVI resaltó que la liturgia de hoy ofrece una enseñanza fundamental: "la necesidad de rezar siempre, sin cansarse".

En la homilía publicada por Radio Vaticano, el Santo Padre alertó del hecho que "a veces nosotros nos cansamos de rezar, tenemos la impresión que la oración no es tan útil en la vida, que es poco eficaz. Por eso somos tentados de dedicarnos a la actividad, de emplear todos los medios humanos para alcanzar nuestros objetivos, y no recurrimos a Dios. Jesús en cambio afirma que es necesario rezar siempre".

Esta enseñanza, explica el Papa, el Señor la presenta con el rezo constante de una viuda que pide que un juez que no teme a Dios la oiga: "si un juez deshonesto al final se deja convencer del pedido de una viuda, cuanto más Dios, que es bueno, escuchará a quien le pide. Dios de hecho es la generosidad en persona, es misericordioso, y por lo tanto está siempre dispuesto a escuchar la oración. Por lo tanto, no debemos desesperar, sino insistir siempre en la oración", señala.

Seguidamente el Papa resalta que "la oración debe ser expresión de fe, de otro modo no es verdadera oración. Si uno no cree en la bondad de Dios, no puede rezar en un modo verdaderamente adecuado. La fe es esencial como base de la actitud de la oración. Es cuanto hicieron estos seis nuevos Santos que hoy vienen propuestos a la veneración de la Iglesia universal: Stanisław Kazimierczyk Sołtys, André Bessette, Cándida María de Jesús Cipitria y Barriola, Mary of the Cross MacKillop, Giulia Salzano y Battista Camilla da Varano".


15 oct. 2010

Pequeña conversación


Hállase un pequeño gorrión

subido a un alta rama

contemplando el vaiven de las hojas al viento,

esperando que el dia le traiga el sustento,

Mi Mano se lo da a diario y abundante

él espera cada instante de Mi Mano la Bendición

Espero en ti, Señor

Hálleme el hombre, esperanzado y confiado,

que cuenta con la Bondad de su Amado,

que se abre al encuentro enamorado

con su Padre y su Hermano,

con su Alma y Su Pan consagrado.



Recibid de Mí Bendiciones,

mis más tiernas intervenciones,

en Nombre siempre de mi Amor,

que ante la pena y el dolor,

siempre responde, ¡siempre responde!


En lo más hondo de corazón hállome Yo en paciente Espera,

confiando que a vuestra vera, aprenderéis a vivir en Amor,

es medioambiente de los celestes,

es tabernáculo y es Mi Don,

os necesito bien confiados,

cual hijos buenos que me hacen el honor

de depender de mi Aquiescencia,

sembrando entorno y allende,

de Jesucristo el Buen Olor.

12 oct. 2010

Virgen del Pilar, Madre de Dios



« Hija de su Hijo »

Padre Raniero Cantalamessa OFMCap

El pasaje evangélico recuerda la base real e histórica sobre la que se funda el título de Madre de Dios: «Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, se le dio el nombre de Jesús, el que le dio el ángel antes de ser concebido en el seno de la madre». Pero es Pablo quien, en la segunda lectura, nos ofrece la verdadera dimensión del misterio: «Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que se hallaban bajo la ley, y para que recibiéramos la filiación adoptiva».

Madre de Dios fue en el origen un título que concernía más a Jesús que a la Virgen. De Él nos atestigua que es verdadero hombre: «¿Por qué decimos que Cristo es hombre, sino porque es nacido de María que es una criatura humana?» (Tertuliano). Nos atestigua, en segundo lugar, que es verdadero Dios. Sólo si Jesús es visto como Dios, es posible llamar a María «Madre de Dios».

Finalmente, de Jesús, atestigua que Él es Dios y hombre en una sola persona. Si en Jesús humanidad y divinidad hubieran estado unidas en cuanto a una unión sólo moral y no personal (así pensaban los herejes contra los cuales fue definido el título «Madre de Dios», Theotokos, en el Concilio de Éfeso del año 431), Ella no podría ya haber sido llamada Madre de «Dios», sino sólo Madre de «Jesús» o de «Cristo». María es aquella que hizo de Jesús nuestro hermano.

Eligiendo esta vía materna para manifestarse a nosotros, Dios reveló, al mismo tiempo, la dignidad de la mujer. «Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer». Si San Pablo hubiera dicho: «nacido de María», se habría tratado sólo de un detalle biográfico; diciendo «nacido de mujer» dio a su afirmación un alcance universal e inmenso. Es la mujer misma, cada mujer, quien ha sido elevada, en María, a tal increíble altura. María es aquí la mujer. Se habla mucho hoy de la promoción de la mujer, que es uno de los signos de los tiempos más bellos y alentadores. Pero Dios nos ha precedido mucho; confirió a la mujer un honor tal como para hacernos enmudecer a todos.

El título Madre de Dios nos habla, en fin, naturalmente de María. María es la única, en el universo, que puede decir, dirigiéndose a Jesús, lo que le dice a Él el Padre celestial: «¡Tú eres mi Hijo; yo te he engendrado hoy!» (Cf. Hb 1, 5; Sal 2, 7. Ndt). San Ignacio de Antioquia dice, con toda sencillez, que Jesús es «de Dios y de María». Casi como decimos nosotros de un hombre que es hijo de éste y de ésta. Dante Alighieri encerró la doble paradoja de María, que es «virgen y madre» y «madre e hija», en un solo verso: «¡Virgen Madre, hija de tu Hijo!».

El título Madre de Dios basta por sí solo para fundar la grandeza de María y justificar el honor a Ella tributado. Se reprocha a veces a los católicos que exageran en el honor y en la importancia atribuidos a María, y en ocasiones hay que reconocer que el reproche no carecía de fundamento, al menos por el modo con que aquello se realizaba. Pero jamás se piensa en lo que hizo Dios. Dios fue tan allá al honrar a María haciéndola Madre de Dios que ninguno puede decir más, «aunque tuviera –decía el propio Lutero– tantas lenguas cuantas briznas de hierba hay en la tierra».

El título de Madre de Dios es también hoy el punto de encuentro y la base común a todos los cristianos, del que volver a partir para reencontrar el acuerdo en torno al lugar de María en la fe. Es el único título ecuménico, no sólo de derecho, porque fue definido en un Concilio ecuménico, sino también de hecho, en cuanto que es reconocido por todas las mayores Iglesias cristianas.

La oración mariana más antigua, Sub tuum praesidium, expresa la confianza y el consuelo que el pueblo cristiano siempre ha sacado de este título de la Virgen: «Bajo tu protección nos acogemos, Santa Madre de Dios; no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos siempre de todo peligro, ¡oh Virgen gloriosa y bendita!».

( Fuente: www.mariologia.org )

11 oct. 2010

El Angelus del Papa

LA IGLESIA EN ORIENTE MEDIO SEA INSTRUMENTO RECONCILIACION

CIUDAD DEL VATICANO, 10 OCT 2010 (VIS).-Después de concelebrar con los Padres Sinodales la Santa Misa en la que inauguró la Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos, el Papa se asomó a mediodía a la ventana de su estudio para rezar el Ángelus con los miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro.


En Oriente Medio, dijo el Papa, retomando el tema del Sínodo, "la única Iglesia de Cristo se expresa en toda la riqueza de sus antiguas tradiciones" y en los países que lo forman, "desgraciadamente marcados por profundas divisiones y lacerados por añejos conflictos, está llamada a ser signo e instrumento de unidad y reconciliación".

"Esta tarea es ardua -observó el Santo Padre-, ya que los cristianos de Oriente Medio tienen que soportar a menudo condiciones de vida difíciles. (...) Pero esto no debe desalentar: precisamente en ese contexto resuena aún más necesario y urgente el perenne mensaje de Cristo: convertíos y creed en el Evangelio".

En el mes de octubre, dedicado al Rosario, Benedicto XVI encomendó los trabajos del Sínodo a la Virgen María, "tan amada y venerada por nuestros hermanos de Oriente Medio" y "Estrella de la Esperanza (...) que acompaña siempre a los que sufren".

"Confiamos a su intercesión la Asamblea Sinodal para que los cristianos de esa región se refuercen en la comunión y den testimonio del Evangelio del amor y de la paz", finalizó el Santo Padre.

10 oct. 2010

El desasimiento según Santa Teresa de Jesús

"... Si no se mira mucho en andar contradiciendo la propia voluntad, hay muchas cosas que quitan la santa libertad del espíritu que desea volar hacia su Creador, pero sin ir cargada de tierra y plomo."




¿Cómo se puede decir tanto en tan poco?

Nos dices, querida Teresa, que es " truco " excelente para avanzar en la vida de virtud y unión con Dios el procurar andar contradiciendo la propia voluntad... ¡Sólo con esto, hermana, algunos tenemos para toda la vida!

Quizás sea el aprender que cuando Dios, a través de los demás o de las circunstancias de la vida diaria, nos contradice nuestros proyectos y deseos, es decir nuestra voluntad, sea bueno y deseable aceptar esa corrección y ese desasirse de los propios modos de ver y de las propias preferencias.

Y aprender, además, a hacerlo sin ira, sin mal humor, sino aceptando el cambio de rumbo con una sonrisa en los labios, con un pensar: Bueno, realmente mi opinión es solo eso: una opinión más. Vamos a hacerlo de esta otra manera, y así damos gusto al hermano o hermana y lo ganamos para Cristo.

Ciertamente el desasirse de uno mismo es tarea ingente, pero me parece que el primero que se ocupa en ayudarnos es el mismo Espíritu, a través de las cosas cotidianas. Cuando uno es contrariado en muchas cosas, o se llena de ira contra todos y contra todo, y contra el Todo, o aprende a aceptarlas como un aprendizaje que Él nos da y que conduce a orientar la propia vida hacia las Divinas Voluntades, que siempre son las mejores y las más sabias y santas.

¿Y qué es esa tierra y ese plomo que no me dejan volar hacia Dios? Pues mis deseos humanos, mi visión corta de las cosas y personas, mi incompleta percepción de las realidades y circunstancias, que a mí, desde luego, me parece insuperable....

Por eso Dios, que me ama, quiere conducirme a una siempre mayor penetración de la realidad de las almas y corazones de cuantos me rodean, para mejor poder ayudarles y acercarles al Señor. Por eso Dios, que nos ama tanto a todos, quiere llenar de Su Sabiduría nuestro entendimiento, de Santa Astucia, de Inteligencia " Iluminada desde Arriba", y así convertirnos, con el paso del tiempo, en buenas " herramientas" de salvación y amor hacia todos. Cuanto más cerca andemos de los Divinos Quereres y más nos identifiquemos con Ellos, mejor amigos de nuestros amigos seremos.

9 oct. 2010

¿Cómo hago oración?

1º Elegir un lugar tranquilo en el que poder rezar, sin estorbo.


2º Ayudarse de una imagen de la Virgen o del Señor, y encender alguna vela ante ella

VELA VIRGEN Pictures, Images and Photos

3º Sentarse, sin molestia, ante la imagen y optar por una posición corporal adecuada para
iniciar la oración.

4º Cerrar los ojos.

5º Ponerse en Presencia de la Virgen e implorar su intercesión.

6º Pedir al Señor perdón por las ofensas de toda la propia vida y su Gracia para no pecar más.

7º Comenzar por alabar a la Virgen por medio de 3 Avemarías, lentamente pronunciadas, como diciéndoselo a Ella, hablando, lanzándole esos piropos de amor y cariño.

8º Alabar al Señor, por medio de un Padrenuestro, recitado pausadamente, sin prisas, como hablándole a Él.

9º Esperar un poco, por si el Señor desea moveros a pensar en algo concreto, que sea de provecho, no quite la Paz interior y ayude a comprender mejor los caminos de Dios.

10º Si no viene la inspiración, coger el Rosario, y lenta y pausadamente, rezar un Misterio del Rosario, meditando un poco el Misterio que se contempla, recitando las oraciones a modo de alabanzas dichas a la Virgen y al Señor, para demostrarles vuestro amor y cariño, para desagraviar por tanto desamor y odio a Dios y los Suyos como se respira en nuestra sociedad .

Que las Avemarías se conviertan en una conversación con la Madre y deseo sincero de agradarla a Ella y al Señor.

Si en cualquier momento el Espíritu inspira algo distinto, seguirle, sabremos si es Él si nos da Paz interior, si nos la quitara, rechazarlo y seguir recitando las oraciones.

Esperar el momento de Dios. Él elige cuando comunicarse con el alma que le reza. EsperarLe humilde y conformadamente, que por algo es Nuestro Dios y Señor.



" Y porque no penséis se saca poca ganancia de rezar vocalmente con perfección, os digo que es muy posible que estando rezando el Paternóster os ponga el Señor en contemplación perfecta, o rezando otra oración vocal; que por estas vías muestra Su Majestad que oye al que le habla, y le habla su grandeza, suspendiéndole el entendimiento y atajándole el pensamiento, y tomándole -como dicen- la palabra de la boca, que aunque quiere no puede hablar si no es con mucha pena."

Santa Teresa de Jesús.

6 oct. 2010

¡Enséñanos a orar!


Texto del Evangelio (Lc 11,1-4):


Sucedió que, estando Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: «Señor, enséñanos a orar, como enseñó Juan a sus discípulos».
Él les dijo: «Cuando oréis, decid:



¡Padre, santificado sea tu Nombre!



¡Venga tu Reino!


danos cada día nuestro pan
porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe,
y no nos dejes caer en tentación».

5 oct. 2010

Confiados



Amado Padre, sabemos que escuchas
la voz de nuestra súplica.
Hoy venimos confiados,
poniendo nuestras vidas en Tus Manos.
Tantas cosas, amado Padre, que contarte,
que no sé cómo empezar a relatarte...



vi la soledad de los inocentes,
esa languidez que Amor anhela,
recordé a tu Hijo allí pendiente,
y supe que nunca Tú nos dejas.
Aunque la mirada aparente,
no sepa ver tu Mano que sostiene.



hoy me siento llena de confianza,
porque sé que Tú estás siempre Presente,
y tu Amor nos rodea y nos siente,
como hijos propios de crianza,
eso no es merma ni suspende,
esa libertad de nuestra mente,
que nos diste para que entendiera ,
que sin Ti este mundo no prospera.

2 oct. 2010

¡Auméntanos la Fe!


Lectura del Santo Evangelio según san Lucas 17, 5-10

En aquel tiempo, los apóstoles le pidieron al Señor:
- « ¡Auméntanos la fe!»
El Señor contestó:
- « Si tuvierais fe como un grano de mostaza, diríais a esa morera:
“Arráncate de raíz y plántate en el mar.”
¡Y os obedecería.!»




Beda, el venerable nos comenta:

Aquí el Señor compara la fe perfecta al grano de mostaza porque en su aspecto es humilde, pero ardiente en lo interior.


Hablando en sentido místico, se entiende por el árbol llamado morera -en cuyo color de sangre se ven brillar el fruto y las ramas-

al Evangelio de la cruz que por la predicación de los apóstoles ha sido arrancado del pueblo judío -donde, por decirlo así, había nacido- y trasplantado en el mar de los gentiles.

1 oct. 2010

El Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas 10, 13-16

En aquel tiempo, dijo Jesús:

-« ¡Ay de ti, Corozaín; ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, vestidas de sayal y sentadas en la ceniza.

Por eso el juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras .

Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al infierno.

Quien a vosotros os escucha a Mi me escucha;
quien a vosotros os rechaza a Mí me rechaza;
y quien me rechaza a Mí
rechaza AL que me ha enviado.»


¿Creéis que es mucho pedirnos que nos convirtamos, es decir, que comencemos a creer en Jesús?
¿Y qué es creer en Jesús? Pues, es creerLe, es decir, creer que todo cuanto afirma, es cierto.
Eso nos ocurre, cuando tenemos plena confianza en un buen amigo o en un familiar al que queremos mucho : De forma espontánea creemos en él, porque le conocemos y sabemos que su corazón nos ama.
Pues no es más que eso: Saber que Jesús me ama ( con Amor Infinito) y real y conocerle ( leyendo con frecuencia los Santos Evangelios ), teniendo un encuentro personal con su Santa Palabra, para más adelante, una vez convertidos, es decir, una vez que ya confiemos plenamente en Él, tener un encuentro personal en el Sacramento de la Reconciliación, en el que somos perdonados y regenerados a la vida sobrenatural, para luego recibirle en la Santa Eucaristía de forma personal e intransferible, entrando en una profunda comunión de Amor con Él.