5 sept. 2010

Vuestro Padre del Cielo


Sabemos amar a nuestros hijos



Son esos amores fuertes que permanecen en el tiempo



Porque nos dieron la vida, nos amaron y nos cuidaron



Y es de justicia pagar amor con amor


Y Dios, nuestro Padre, Origen y Amor,
que nos ha entregado lo mejor de sí mismo,
su Hijo muy amado, para que tuviéramos vida en Él,
también desea ser amado con ese tipo de amor fiel
que permanece en el tiempo, es confiado y todo
lo espera de su Bendita Paternidad.
Hasta que nos demos cuenta que todo amor humano
no es más que un reflejo del Infinito Amor que Él nos tiene.

Padre Bueno, en Tus Manos ponemos nuestras vidas,
nuestro amor y todo cuanto tenemos,
nuestros amados todos,
y nuestro momento final. Amén.

7 comentarios:

Theo dijo...

Hola. Bendita paternidad. Amén. El momento final..... duro cáliz de agua fresca y sal de eternidad. Gracias.

Felicitas dijo...

Si procuramos la cercanía, aún más, la pertenencia a María INmaculada, esos momentos finales, se harán mucho más llevaderos, porque con Ella y en Ella todo se vive mejor, ¿no te parece?
Besines.
;O)

Teresa dijo...

Feli, preciosas tus palabras... Un abrazo con mucho cariño.

Felicitas dijo...

Muchas gracias , Teresa, ahora voy a visitarte, preciosa.
;O)

Elinge dijo...

Hola Felicitas:
En verdad, no encuentro obras en este mundo que no hablen de Dios, la Familia humana, las relaciones familiares, muchas veces las escrituras nos hablan de ese amor que también, como bien dices, tenemos con Él. Como un padre o una madre, un hijo y un hermano de carne y hueso.

Fernanda dijo...

Sí, cuan cierto: cuando amamos es Él quien ama en nosotros, es como estar impregnado de Dios, del Espiritu de Dios.

Bezoozs, qué bonito post!

Felicitas dijo...

Cierto, Elinge, todo amor humano noble es signo de aquel Amor infinito, omnipotente y del todo misericordioso de nuestro Dios. ¡Bendita Fe que nos lo hace descubrir así!
Un saludo
;O)

Impregnados de Dios... ¡qué expresión tan bonita, Ferdy! Me encanta.
BEzozozozoss, linda.
;O)