1 ago. 2010

Hacer depender la vida de realidades pasajeras es una necedad, advierte Benedicto XVI

VATICANO, 01 Ago. 10 / 08:57 am (ACI)



Al presidir este mediodía (hora local) el rezo del Ángelus dominical en el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, el Papa Benedicto XVI explicó a partir del Evangelio de hoy que hacer depender la vida de realidades pasajeras como el poder, el placer y los bienes materiales es una necedad, ante lo que se impone la adquisición de un "corazón sabio" que mire las realidades eternas a ejemplo de los santos.

Tras recordar a algunos de los santos a quienes la Iglesia recuerda en estos días como San Ignacio de Loyola, San Alfonso María de Ligorio, San Juan María Vianney y San Eusebio, el Papa explicó que estos santos tuvieron en común que siempre se esforzaron "por salvar las almas y servir a la Iglesia con los respectivos carismas, contribuyendo a renovarla y enriquecerla".

"Estos hombres han adquirido un ‘corazón sabio’, acumulado aquello que no se corrompe y descartando lo que es irremediablemente mutable en el tiempo: el poder, la riqueza y los efímeros placeres. Eligiendo a Dios han poseído toda cosa necesaria, pregustando desde la vida terrena la eternidad".

Refiriéndose al Evangelio de hoy el Santo Padre explicó que el rico que acumula bienes y a quien Dios advierte que "esta noche se te pedirá la vida", es aquel hombre que "no quiere darse cuenta, a partir de la experiencia de las cosas visibles, que nada dura para siempre, sino que todo pasa: la juventud y la fuerza física, la comodidad así como los roles de poder".

"Hacer depender la propia vida de las realidades así de pasajeras es, entonces, necedad. El hombre que confía en el Señor, por su parte, no teme la adversidad de la vida, ni siquiera la realidad ineludible de la muerte: es el hombre que ha adquirido un ‘corazón sabio’, como los santos".

En su saludo en español Benedicto XVI explicó que "la liturgia de hoy nos invita a moderar nuestro afán por los bienes materiales, que no son todo en la vida, sabiendo administrarlos bien y compartirlos, de manera que produzcan bienes más altos y duraderos. Pidamos a María que nos enseñe a seguir con gozo a Jesús con un corazón sencillo. Feliz domingo".

(Aciprensa) 

5 comentarios:

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

De ahí provienen gran parte de la perdida de valores humanos y de la vida trascendetal. El poder, el tener, dominar, conllevan al hombre a olvidar que fue creado para ser libre y no exclavo de unas necesidaddes creadas por el vacío espiritual.-
Hay mucho que trabajar, aunque estemos cansados mi estimada Feli,hay que intertarlo y olvidarse de uno mismo para poder llegar a ese vacío del hombre e intentar llenarlo de nuestra ternura.
Sólo con el amor se puede vencer.
Con ternura
sor.Cecilia

Margalida dijo...

Según estudios sociológicos el hombre siempre ha tenido necesidad de Dios, en la actualidad se sigue al dios dinero.
Se siguen a ídolos, lloran ríen por ellos. Se hacen largos, viajes para verlos, cantidad de gente pasa horas delante de la pantalla quietos.

Para muchos es el dios que más brilla, es el que te da poder, te da prestigio, puedes estar rodeado de bienes(aunque sean mundanos), te da compañías selectas según tus gustos.

francamente prometer y prometo, no verlo ni catarlo no engancha.

Allí es donde se nota el poder de la oración.

Felicitas dijo...

¡Qué hermosa es la Sabiduría!
Hay mucho trabajo, cierto, querida Sor Cecilia.
Un abrazo, hermana.
;O)

El poder de la oración. Se nota que lo experimentas, Margalida.
Unidas en Su Amor.
Besines.
;O)

Elinge dijo...

Hola Felicitas:

La Avaricia, material y espiritual, ¡qué gran mal! y cómo se enraiza en el alma. La Lujuria es pegajosa. La Pereza el plúmbea. La Envídia es líquida venenosa. La Soberbia es celular... La Avaricia hay que arrancarla de raíz, hay que escarbar, dar hasta que duela y no agarrarse a nada, ni golosina espiritual, ni engarce del Manto, hasta la más pequeña arenilla pesa lo suficiente para levantar con esfuerzo titánico el vuelo y cualquier hilillo basta para caer de nuevo a tierra.El Papa muestra el Camino de Sanación.

Hay que empezar a Medicar, una vez diagnosticado, tenemos avacicia, vale, pues ahora hay que Sanar y es en efecto con el Amor y no por nosotros mismos, pero naturalmente con nosotros mismos, nuestra completa decisión, total, radical, mmm sí, de Raíz.

Felicitas dijo...

Muchas gracias, Elinge, procuraré meditar lo que comentas.
Me ha hecho mucho bien.
;O)