15 ago. 2010

Asunción de la Virgen María en cuerpo y alma al Cielo


Si el Santo de Dios no conoció la corrupción del sepulcro,
como dice la Escritura,
tampoco aquella que le albergó en su seno purísimo,
durante 9 meses,
podía quedar olvidada en el seno de la madre tierra, como
a la espera del tiempo de un juicio
en el que nunca se habría sentado en el banquillo de los acusados.

Ella no pasa por el juicio, porque Ella es la llena de Gracia.
Si en previsión de los Infinitos Méritos de la Pasión, Muerte y Resurrección
de Jesús, fue preservada de toda culpa,
habiéndo secundado en todo la Voluntad de Dios,
era de Justicia, que también en Ella,
como en una primicia para toda la humanidad,
se realizara la Redención en plenitud,
pasando de una vida mortal y limitada,
a una Vida Plena y sin Fin, en Dios.

4 comentarios:

Roberto dijo...

Sabemos que Ella permanece junto a nosotros, en cercanía amorosa a su Hijo Jesús, para ayudarnos a ser felices en esta vida y merecer la del tiempo futuro.

Felicitas dijo...

Sí, Roberto, yo también lo creo así, pero una cosa no quita la otra porque para Dios todo es posible, ¿no crees?
Un saludo.
;O)

Theo dijo...

Hola. La Misericordia se ríe del Juicio, pero la Virgen sí murió ¿no?. Gracias hermana.

Felicitas dijo...

Creo, querido Theo, que el Magisterio de la Iglesia no despeja la incógnita al respecto. Tengo entendido que hay quien opina que la Virgen falleció y quien no, dentro del seno de la misma Iglesia. Yo me inclinaría hacia la primera opción.
;O)