7 ago. 2010

Acción de Gracias

Las olas de la Muerte me envolvieron,
me aterraron los torrentes devastadores,
me cercaron los lazos del Abismo,
las redes de la Muerte llegaron hasta mí.



Pero en mi angustia invoqué al Señor,
grité a mi Dios pidiendo auxilio,
y Él escuchó mi voz desde su Templo,
mi grito llegó hasta sus oídos

del Salmo 18


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Feli, te dejé un comentario un tu post anterior.

Felicitas dijo...

Ya te contesté.

Theo dijo...

Hola. Es como una tentación vencida. Gracias.

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

En la vida pasamos monemtos muy difíciles,angustias interminables, pero si pensamos lo que pasó Jesús por nosotros también nos levantaremos con la cruz e invocaremos su nombre sin dejar la cruz, esto es muy importante por que sin ella, no seremos escuchados. La cruz tiene el poder de hacernos invocar a Dios que nos ayude, que nos de su fuerza para saber sanar el espíritu y el cuerpo.
Con ternura
Sor.Cecilia

Felicitas dijo...

Gracias a ti, Theo.
;O)

Muchas gracias, Sor Cecilia.
;O)