16 jul. 2010

Virgen del Carmen



¿Quién eres tú, mujer, que, aunque rendida

al parecer, al parecer postrada,

no estás sino en los cielos ensalzada,

no estás sino en la tierra preferida?


Pero, ¿qué mucho, si del sol vestida,

qué mucho, si de estrellas coronada,

vienes de tantas luces ilustrada,

vienes de tantos rayos guarnecida?


Cielo y tierra parece que, a primores,

se compitieron con igual desvelo,

mezcladas sus estrellas y sus flores;


para que en ti tuviesen tierra y cielo,

con no sé qué lejanos resplandores

de flor del Sol plantada en el Carmelo.


(himno de Laudes)

2 comentarios:

Fernanda dijo...

Qué bonito este himno, me parece encantador pero encantador. Bueno, pues hoy se nota la armonía flotando en el aire, todo el mundo de buen humor, debe ser el influjo de "Ella"...

Bezoozozos!!

Felicitas dijo...

sí, el influjo de la Madre del Cielo nos acompañe siempre.
bEzozozozozos
;O)