24 jul. 2010

¿Ambicionar los primeros lugares?

«Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen.
No será así entre vosotros:
el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor,


y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo.

Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan,
sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.»

Evangelio de San Mateo, 20, 27-28

2 comentarios:

Margalida dijo...

¡qué carita más dulce tiene esta señora mayor!
admiro a las personas que cuidan a la gente mayor con amor.
admiro a los voluntarios que dedican su tiempo a los necesitados.
francamente hay mucha gente buena y sacrificada que dedican su tiempo a los demás, lástima que su sacrificio y dedicación sea tapado por las malas lenguas.

Felicitas dijo...

Sí, querida Margalida, pero un día, no lejano, el buen Dios hará relucir todas esas obras de amor auténtico que ahora pasan desapercibidas a los ojos de los que sólo valoran la pompa, la imagen y el éxito, el glamour de la vie en rose y todos esos estereotipos falsos que rigen, de momento, este mundo.
Dios pondrá a cada uno en su lugar.
Los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos.

¡qué bien! ¿eh?
Besitos.
;O)