16 jun. 2010

El Evangelio de hoy

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas trompeteando por delante como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.





»Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará


(Mt 6,1-6.16-18)



Hoy en día también podríamos decir: cuando quieras dar buen ejemplo de vida cristiana, no vayas trompeteando tus conocimientos teológicos, de manera que provoques el asombro en los que te leen, con el oculto deseo de que digan de ti grandezas y alabanzas inútiles... Más bien sea el Amor de Dios el que te mueva en cada una de tus palabras, para que tu testimonio, de verdad, sea uno y el mismo en todos los aspectos de tu vida: el testimonio de caridad que el mismo Espíritu Santo te sugiera.

Por que ¿de qué te servirá mostrar tus muchos conocimientos al viento, si luego, a la primera de cambio, te dejas dominar por la pasión, sea la envidia, la ira o cualquier otra y cometes injusticia contra tu hermano o hermana, ¿dónde está la virtud que generosamente pregonas por tu boca?

2 comentarios:

Joaco dijo...

Ahí, ahí, Feli. Has dado en el clavo. La mejor prueba de que el Evangelio es Verdadero es que sus enseñanzas siguen siendo igual o más válidas y aplicables, vamos, que saltan a la vista, después de siglos y siglos. "Tus preceptos son eternos" o algo así, dice un salmo.

Que tengas un buen día hermana, e incluso que tengas una buena semana y un buen mes. Paz y Bien (esto es de San Francisco ¿no?)

Felicitas dijo...

sí, querido Joaco, es de San Francisco.
Cierto todo cuanto dices. El Evangelio de Jesús es tan diáfano, que a la que nos desviamos de sus enseñanzas, empezamos a dejar un tufillo sospechoso...
Tú también que tengas una muy buena y bendecida semana, hermano.
Unidos en el Corazón Sagrado de Jesús que tanto nos ama a todos.
Un abrazo
;O)