30 may. 2010

Festividad de la Santísima Trinidad



¡Oh Trinidad eterna! Tú eres un mar sin fondo en el que, cuanto más me hundo, más te encuentro;
y cuanto más te encuentro, más te busco todavía.

De ti jamás se puede decir: ¡basta! El alma que se sacia en tus profundidades, te desea sin cesar, porque siempre está hambrienta de ti, Trinidad eterna; siempre está deseosa de ver tu luz en tu luz.

Como el ciervo suspira por el agua viva de las fuentes, así mi alma ansía salir de la prisión tenebrosa del cuerpo, para verte de verdad...

¿Podrás darme algo más que darte a ti mismo?

Tú eres el fuego que siempre arde, sin consumirse jamás.

Tú eres el fuego que consume en sí todo amor propio del alma; tú eres la luz por encima de toda luz...

Tú eres el vestido que cubre toda desnudez, el alimento que alegra con su dulzura a todos los que tienen hambre.

¡Pues tú eres dulce, sin nada de amargura!

¡Revísteme, Trinidad eterna, revísteme de ti misma para que pase esta vida mortal en la verdadera obediencia y en la luz de la fe santísima, con la que tú has embriagado a mi alma!



ORACIÓN DE SANTA CATALINA DE SIENA

29 may. 2010

Sacerdote de Jesucristo



El sacerdote de Jesucristo es el hombre que vive enamorado del Dios encarnado, hecho uno de nosotros, por Amor a nosotros, para rescatarnos de una muerte y destrucción eternas.

El sacerdote de Jesucristo, conectado su corazón de hombre profunda y directamente con el Corazón Sagrado del Maestro, se hace uno con Él por el Amor, y entroncado en Cristo, se convierte en instrumento privilegiado de Su Salvación universal.

Amemos a nuestros sacerdotes, respetémoslos en su dignidad de elegidos de Dios, oremos por ellos y por su perseverancia hasta el final, porque con cada sacedote santo, Dios consigue salvar y santificar a un gran número de personas.

Mientras un sacerdote tibio, enfría la fe y el amor de otras tantas que acudiendo a escuchar la Palabra de Dios, en realidad, se les está dando palabra de hombres...

¡Aumenta, Señor, nuestra Fe en Ti y, en especial, la Fe de tus sacerdotes!
Amén.

25 may. 2010

Mi alimento


" Yo tengo para comer un alimento que vosotros no sabéis.... mi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado. "


¿Por qué es ese tu alimento, Señor?

Será porque estás profundamente enamorado de tu Padre de tal manera que sólo vives para amarle y honrarle y hacer aquello que le agrada... Cuando se ama a alguien con todo el ser, sólo se puede desear estar siempre con la persona amada y hacer todo aquello que le agrada, para recibir de su parte el mismo amor que se le tiene y encontrar en esa perfecta y total donación de amor la razón más profunda del propio vivir y del propio morir.

Fuimos hechos por el Amor y para el amor. Y no descansaremos hasta vivir esa perfeccion de Amor y de amar de una manera total, sin mengua, sin falta, en plena intensidad constante de afectos, palabras y obras. Y esto tan sólo se dará en el Cielo, aunque ya desde ahora podemos aspirar a ello e ir creciendo en capacidad amatoria.

Por todo ello, para Jesús que se sabe salido de Dios, su alimento, aquello para lo cual vive es amar y complacer en todo al Amor Divino que lo ha engendrado en las inmaculadas entrañas de santa María Virgen, y que le llevará a aceptar el rechazo más contundente por parte de aquellos a los cuales ha venido a rescatar.

Señor, haz que para nosotros también el amarte a Ti y a Tu Padre Bueno venga a ser nuestro principal alimento, lo único por lo que , de verdad, vale la pena entregar la propia vida.Amén.



23 may. 2010

Algunos dones preciosos del Espíritu Santo


El don de la ciencia nos capacita para ver las cosas en su relación a Dios, de manera que tengamos la visión auténtica de ellas, no despreciando su valor, pero reconociendo que Dios es su fundamento y que todos los valores terrenos son limitados.

Nos preserva y libra de la explicación puramente intramundana del cosmos y sus partes, concede también discernimiento para distinguir lo que se debe creer de lo que no se debe creer, para ver la  diferencia entre los misterios de Dios que se nos manifiestan en laRevelación y los misterios del mundo. Implica, por tanto, el don del discernimiento de espíritus.

El don del temor de Dios capacita para vivir en actitud de veneración, es decir, en la actitud del amor temeroso y del temor amoroso a Dios. Lo que el hombre teme en este don no es tanto a Dios, en quien ha puesto su esperanza, cuanto su propia debilidad.
La actitud de veneración ante Dios da también la justa postura ante los hombres y cosas que Dios nos pone en nuestro camino. En todos los hombres y cosas nos sale al paso el Dios del silencio.


 
El don de inteligencia : al servicio de la mente humana. Este don nos hace entrar en las profundidades de Dios, nos da el sentido divino. Por medio de él, el hombre llega a penetrar el sentido
de la Palabra de Dios contenida en la Revelación divina y no sólo nos da luz para comprender la Sagrada Escritura, sino que imparte a todos los hijos de Dios, según las necesidades de salud espiritual, el sentido de todas las lenguas que nos hablan de él: enseñanzas del magisterio eclesiástico, frases oídas al azar en nuestra existencia cotidiana, por la calle, por la radio, por la televisión... El don de inteligencia nos descubre el sentido profundo de los misterios de Dios a través de las figuras y símbolos de la liturgia y entabla un
diálogo perpetuo entre Dios y el alma y va descubriendo la verdad hasta el momento de ver a Dios "cara a cara".


Es la sabiduría que "Dios revela a los pequeñuelos" (/Mt/11/25), una sabiduría amorosa, de orden supracientífico. Mediante ella el hombre se connaturaliza con Dios en todos los planos del ser, del conocimiento, del amor, de la acción y del gozo. Bajo su luz la mirada del cristiano permanece fija
en Dios, abarcando en su campo visual las verdades eternas y las contingencias de la historia.



El don de consejo, guía hacia Dios. El don de consejo tiene precisamente por fin dirigir nuestros actos conforme al plan eterno con que Dios gobierna el mundo. Nos permite entrar a formar parte de los designios de la Providencia, todavía entre las oscuridades de la fe, pero con todo el impulso de
nuestro amor y con toda libertad.

Siendo fieles a las inspiraciones del Espíritu de consejo, nos identificamos en cada uno de nuestros actos con la voluntad de Dios, regla suprema de toda perfección. "Yo te haré saber y te enseñaré el camino que debes seguir; seré tu consejero, y estarán mis ojos sobre ti" (Sal.32,2).

22 may. 2010

¡Mañana celebramos Pentecostés!

Celebremos, con los santos que han sido , son,  y serán la maravillosa Venida del Espiritu Santo sobre todos aquellos que creemos en Jesús y le amamos.

Mirad qué oracion tan preciosa y eficacísima he encontrado:


Oración al Santo Espíritu del Cardenal Desiderato Mercier (1851 - 1926):


Yo voy a revelarte un secreto de santidad y e felicidad, si todos los días durante cinco minutos, tú aprendes a hacer callar tu imaginación, a cerrar los ojos a las cosas sensibles y tus oídos a todos los ruidos del mundo, para entrar en tí mismo, y allí en el santuario de tu alma bautizada que es el templo del Espíritu Santo, hablar al espíritu divino diciéndole:


"Oh Espíritu Santo, alma de mi alma, yo te adoro:

ilumináme, guiáme, fortaléceme, consuélame,

indícame lo que debo hacer, dame tus órdenes,

yo te prometo que me voy a someter a todo lo que deseas de mí,

y que voy a aceptar todo lo que tu permitas que venga a mí.

Haz solamente que conozca tu voluntad. Amén".



Si tu haces esto tu vida se desarrollará feliz, serena y llena de consuelo, aún en medio de las penas, porque la gracia será proporcionada a las pruebas y Él te dará fuerzas para soportarlas, y llegarás a las puertas del Paraíso con el corazón lleno de gozo. Esta sumisión al Espíritu Santo es el secreto de la santidad.

20 may. 2010

Para que todos sean uno, por el Amor



En aquel tiempo, Jesús, alzando los ojos al cielo, dijo:

«Padre santo, no ruego sólo por éstos, sino también por aquellos que, por medio de su palabra, creerán en mí, para que todos sean uno.

Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado.

Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente uno, y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí. Padre, los que tú me has dado, quiero que donde yo esté estén también conmigo, para que contemplen mi gloria, la que me has dado, porque me has amado antes de la creación del mundo.

Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido y éstos han conocido que tú me has enviado.

Yo les he dado a conocer tu Nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me has amado esté en ellos y yo en ellos».

(Jn 17,20-26)



¿Qué de bueno tiene que haber en eso de ser uno con el Padre que Jesús lo pide con tanta insistencia para todos aquellos que queremos creer en Él...?

Ser uno con el Padre, en Jesús, es ser uno con el Padre de todo Amor. Si afirmamos que nuestro Dios es Amor, se comprende perfectamente que ser uno con este Dios, por medio de Jesús, es la meta final para todo hombre redimido. Ser uno es participar en la misma naturaleza de este Dios que es Amor, y por lo tanto, ser tambien nosotros amor. Si somos amor, no podremos ser odio, ni desafecto, ni rencor, ni " me cae mal", sino que, como Él, viviremos siempre en un mismo Amor, constante, e inmutable hasta el final. Seremos uno con Él. Y eso lo quiere realizar el Espíritu Santo en nuestros corazones. Madre ayúdanos a serle más dóciles. Amén.

18 may. 2010

¡Danos docilidad a tu Espíritu, Señor!

En las Sagradas Escrituras se denomina al Espíritu Santo como el Paráclito, es decir El que conforta y consuela el alma del hombre, la Fuerza que viene de lo Alto en auxilio de nuestras muchas debilidades y necesidades.

Para nosotros, que somos frágiles y fallamos a menudo y que nos vemos obligados a enfrentarnos a tantos combates que nos desvían con facilidad, su Asistencia no debe ser un lujo; sino que es , más bien, un elemento esencial de nuestra vida cristiana.
Sin ella, no podemos realmente progresar, ni responder a la llamada a la santidad que Dios nos dirige.

El Espíritu Santo está presente en todos los bautizados y nos orienta y ayuda gracias a los movimientos que genera en las profundidades del alma humana, pero se requiere docilidad por parte del alma. Se requiere que el alma quiera escucharle y secundarle, porque el Espíritu de Dios, que es libre y nadie sabe de dónde viene ni a dónde va, no se impone por la fuerza, sino que se limita a llamar amorosamente al alma esperando que ésta le preste su atención y le secunde.

Aprender a reconocer estos movimientos interiores del Espíritu y aprender a recibirlos, a estar más atentos a las inspiraciones con las que Dios se dirige a nuestro corazón para estimularlo, nos permitirá avanzar en la vida cristiana y hacerla más libre, más simple, más feliz, que es, de definitiva, lo que Él nos desea transmitir.


17 may. 2010

Novena al Espíritu Santo, con motivo de la fiesta de Pentecostés

Rezar cada día de la novena:



Acto de consagración al Espíritu Santo diario:



Recibid ¡oh Espíritu Santo!, la consagración absoluta de todo mi ser, que os hago en este día para que os dignéis ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida, en cada una de mis acciones, mi Director, mi Luz, mi Guía, mi Fuerza, y todo el amor de mi Corazón.



Me abandono sin reservas a vuestras divinas operaciones, y quiero ser siempre dócil a vuestras santas inspiraciones.



¡Oh Santo Espíritu! Dignaos formarme con María y en María, según el modelo de vuestro amado Jesús.



Gloria al Padre Creador. Gloria al Hijo Redentor. Gloria al Espíritu Santo Santificador. Amén.



Oración por los 7 dones del Espíritu Santo



Oh, Señor Jesucristo, que antes de ascender al cielo prometiste enviar al Espíritu Santo para completar tu obra en las almas de tus Apóstoles y discípulos, dígnate concederme el mismo Espíritu Santo para que Él perfeccione en mi alma la obra de tu gracia y de tu amor. Concédeme el Espíritu de Sabiduría para que pueda despreciar las cosas perecederas de este mundo y aspirar sólo a las cosas que son eternas, el Espíritu de Entendimiento para iluminar mi mente con la luz de tu divina verdad, el Espíritu de Consejo para que pueda siempre elegir el camino más seguro para agradar a Dios y ganar el Cielo, el Espíritu de Fortaleza para que pueda llevar mi cruz contigo y sobrellevar con coraje todos los obstáculos que se opongan a mi salvación, el Espíritu de Conocimiento para que pueda conocer a Dios y conocerme a mí mismo y crecer en la perfección de la ciencia de los santos, el Espíritu de Piedad para que pueda encontrar el servicio a Dios dulce y amable, y el Espíritu de Temor de Dios para que pueda ser lleno de reverencia amorosa hacia Dios y que tema en cualquier modo disgustarlo. Márcame, amado Señor, con la señal de tus verdaderos discípulos y anímame en todas las cosas con tu Espíritu. Amén.



PRIMER DÍA (viernes)



¡Espíritu Santo! ¡Señor de Luz! ¡Danos, desde tu clara altura celestial, tu puro radiante esplendor!



El Espíritu Santo

Sólo una cosa es importante: la salvación eterna. Por lo tanto, sólo una cosa hay que temer: el pecado. El pecado es el resultado de la ignorancia, debilidad e indiferencia. El Espíritu Santo es el Espíritu de Luz, de Fuerza y de Amor. Con sus siete dones ilumina la mente, fortalece la voluntad, e inflama el corazón con el amor de Dios. Para asegurarnos la salvación debemos invocar al Divino Espíritu diariamente, porque “el Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza. Pues nosotros no sabemos cómo pedir para orar como conviene; mas el Espíritu mismo intercede por nosotros” (Rom 8,26).



Oración



Omnipotente y eterno Dios, que has condescendido para regenerarnos con el agua y el Espíritu Santo, y nos has dado el perdón de todos los pecados, permite enviar del cielo sobre nosotros los siete dones de tu Espíritu, el Espíritu de Sabiduría y de Entendimiento, el Espíritu de Consejo y de Fortaleza, el Espíritu de Conocimiento y de Piedad, y llénanos con el Espíritu del Santo Temor. Amén.



Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria



SEGUNDO DÍA (Sábado)



¡Ven, Padre de los pobres. Ven, tesoros que sostienes. Ven, Luz de todo lo que vive!



El don del Temor



El don del Santo Temor de Dios nos llena con un soberano respeto por Dios, y nos hace que a nada temamos más que a ofenderlo por el pecado. Es un temor que se eleva, no desde el pensamiento del infierno, sino del sentimiento de reverencia y filial sumisión a nuestro Padre Celestial. Es el temor principio de sabiduría, que nos aparta de los placeres mundanos que podrían de algún modo separarnos de Dios. “Los que temen al Señor tienen corazón dispuesto, y en su presencia se humillan” (Ecl 2,17).



Oración



¡Ven, Oh bendito Espíritu de Santo Temor, penetra en lo más íntimo de mi corazón, que te tenga, mi Señor y Dios, ante mi rostro para siempre, ayúdame a huir de todas las cosas que te puedan ofender y hazme merecedor ante los ojos puros de tu Divina Majestad en el Cielo, donde Tú vives y reinas en unidad de la siempre Bendita Trinidad, Dios en el mundo que no tiene fin. Amén.



Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria



TERCER DÍA (Domingo)



Tú, de todos los consoladores el mejor, visitando el corazón turbado, da la gracia de la placentera paz.



El don de Piedad



El don de Piedad suscita en nuestros corazones una filial afección por Dios como nuestro amorosísimo Padre. Nos inspira, por amor a Él, a amar y respetar a las personas y cosas a Él consagradas, así como aquellos que están envestidos con su autoridad, su Santísima Madre y los Santos, la Iglesia y su cabeza visible, nuestros padres y superiores, nuestro país y sus gobernantes. Quien está lleno del don de Piedad no encuentra la práctica de la religión como deber pesado sino como deleitante servicio. Donde hay amor no hay trabajo.



Oración



Ven, Oh Bendito Espíritu de Piedad, toma posesión de mi corazón. Enciende dentro mío tal amor por Dios que encuentre satisfacción sólo en su servicio, y por amor a Él me someta amorosamente a toda legítima autoridad. Amén.



Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria



CUARTO DÍA (Lunes)



Tú, en la fatiga dulce alivio, refresco placentero en el calor, solaz en medio de la miseria.



El don de Fortaleza



Por el don de Fortaleza el alma se fortalece ante el miedo natural y soporta hasta el final el desempeño de una obligación. La fortaleza le imparte a la voluntad un impulso y energía que la mueve a llevar a cabo, sin dudarlo, las tareas más arduas, a enfrentar los peligros, a estar por encima del respeto humano, y a soportar sin quejarse el lento martirio de la tribulación aún de toda una vida. “El que persevere hasta el fin, ese se salvará”(Mt 24,13).



Oración



Ven, Oh Espíritu de Fortaleza, alza mi alma en tiempo de turbación y adversidad, sostiene mis esfuerzos de santidad, fortalece mi debilidad, dame valor contra todos los asaltos de mis enemigos, que nunca sea yo confundido y me separe de Ti, Oh mi Dios y mi máximo Bien. Amén



Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria



QUINTO DÍA (Martes)



¡Luz inmortal! ¡Divina Luz! ¡Visita estos corazones tuyos y llena nuestro más íntimo ser!



El don del Conocimiento



El don del Conocimiento permite al alma darle a las cosas creadas su verdadero valor en su relación con Dios. El conocimiento desenmascara la simulación de las creaturas, revela su vacuidad y hace notar sus verdaderos propósitos como instrumentos al servicio de Dios. Nos muestra el cuidado amoroso de Dios aún en la adversidad, y nos lleva a glorificarlo en cada circunstancia de la vida. Guiados por su luz damos prioridad a las cosas que deben tenerla y apreciamos la amistad de Dios por encima de todo. “El conocimiento es fuente de vida para aquel que lo posee” (Prov 16,22).



Oración



Ven, Oh Bendito Espíritu de Conocimiento, y concédeme que pueda percibir la voluntad del Padre; muéstrame la nulidad de las cosas de la tierra, que tenga idea de su vanidad y las use sólo para tu gloria y mi propia salvación, siempre por encima de ellas mirándote a Ti y tus premios eternos. Amén.



Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria



SEXTO DÍA (Miércoles)



Si tu apartas tu gracia, nada puro permanecerá en el hombre, todo lo que es bueno se volverá enfermo.



El don del Entendimiento



El Entendimiento, como don del Santo Espíritu, nos ayuda a aferrar el significado de las verdades de nuestra santa religión. Por la fe las conocemos, pero por el entendimiento aprendemos a apreciarlas y a apetecerlas. Nos permite penetrar el profundo significado de las verdades reveladas y, a través de ellas, avivar la novedad de la vida. Nuestra fe deja de ser estéril e inactiva e inspira un modo de vida que da elocuente testimonio de la fe que hay en nosotros. Comenzamos a “caminar dignos de Dios en todas las cosas complaciendo y creciendo en el conocimiento de Dios”.



Oración



Ven, Oh Espíritu de Entendimiento, e ilumina nuestras mentes, que podamos conocer y creer en todos los misterios de la salvación, y que por fin podamos merecer ver la eterna luz en la Luz, y en la luz de la gloria tener una clara visión de Ti y del Padre y del Hijo. Amén.



Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria



SÉPTIMO DÍA (Jueves)



Sana nuestras heridas, renueva nuestra fuerza. En nuestra aridez derrama tu rocío. Lava las manchas de la culpa.



El don de Consejo



El don de Consejo dota al alma de prudencia sobrenatural, permitiéndole juzgar con prontitud y correctamente qué debe hacer, especialmente en circunstancias difíciles. El Consejo aplica los principios dados por el Conocimiento y el Entendimiento a los innumerables casos concretos que confrontamos en el curso de nuestras diarias obligaciones en tanto padres, docentes, servidores públicos y ciudadanos cristianos. El Consejo es sentido común sobrenatural, un tesoro invalorable en el tema de la salvación. “Y por encima de todo esto, suplica al Altísimo para que enderece tu camino en la verdad” (Ecl 37,15).



Oración



Ven, Oh Espíritu de Consejo, ayúdame y guíame en todos mis caminos para que siempre haga tu Santa Voluntad. Inclina mi corazón a aquello que es bueno, apártame de todo lo que es malo y dirígeme por el sendero recto de tus Mandamientos a la meta de la vida eterna que yo anhelo. Amén.



Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria



OCTAVO DÍA (Viernes)



Dobla la voluntad y el corazón obstinado, funde lo que está helado, calienta lo que está frío. Guía los pasos que se han desviado!



El don de Sabiduría



Abarcando a todos los otros dones, como la caridad abraza a todas las otras virtudes, la Sabiduría es el más perfecto de los dones. De la Sabiduría está escrito: “todo lo bueno vino a mí con Ella, y riquezas innumerables me llegaron a través de sus manos”. Es el don de la Sabiduría el que fortalece nuestra fe, fortifica la esperanza, perfecciona la caridad y promueve la práctica de la virtud en el más alto grado. La Sabiduría ilumina la mente para discernir y apreciar las cosas de Dios, ante las cuales los gozos de la tierra pierden su sabor, mientras la Cruz de Cristo produce una divina dulzura, de acuerdo a las palabras del Salvador: “Toma tu cruz y sígueme, porque mi yugo es dulce y mi carga ligera”.



Oración



Ven, Oh Espíritu de Sabiduría y revela a mi alma los misterios de las cosas celestiales, su enorme grandeza, poder y belleza. Enséñame a amarlas sobre todo y por encima de todos los gozos pasajeros y las satisfacciones de la tierra. Ayúdame a conseguirlas y a poseerlas para siempre. Amén.



Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria



NOVENO DÍA (Sábado)



Tú, en aquellos que siempre más te confiesan y te adoran, en tus siete dones, desciende. Dales alivio en la muerte. Dales vida Contigo en las alturas. Dale los gozos que no tienen fin. Amén.



Los frutos del Espíritu Santo



Los dones del Espíritu Santo perfeccionan las virtudes sobrenaturales al permitirnos practicarlas con mayor docilidad a la divina inspiración. A medida que crecemos en el conocimiento y en el amor de Dios, bajo la dirección del Santo Espíritu, nuestro servicio se torna más sincero y generoso y la práctica de las virtudes más perfecta. Tales actos de virtudes dejan el corazón lleno de alegría y consolación y son conocidos como frutos del Espíritu Santo. Estos frutos, a su vez, hacen la práctica de las virtudes más activa y se vuelven un poderoso incentivo para esfuerzos aún mayores en el servicio de Dios.



Oración



Ven, Oh Divino Espíritu, llena mi corazón con tus frutos celestiales: caridad, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. Que nunca esté yo cansado en el servicio de Dios sino que, por continua y fiel sumisión a tu inspiración, merezca estar eternamente unido Contigo, en el amor del Padre y del Hijo. Amén.



Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria





Hagamos juntos la Novena al Espíritu Santo, que es el Alma de nuestras almas. Sin Él no podemos vivir la Vida de Dios que Jesús nos ha traído. Con Él y en Él entramos definitivamente en el mundo de Dios y aprendemos, desde dentro, la Sabiduría Divina que se comunica a los hombres, por pura Misericordia.
La vida en Dios es el camino para el verdadero conocimiento y vivencia de la Fe cristiana.
Sólo en Dios podremos transmitir a Dios. Mejor dicho, seremos instrumentos de su Amor para todos.
¡Gloria!
Un beso a todos.


16 may. 2010

¡Dios asciende entre aclamaciones!



En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Así está escrito que Cristo padecería y resucitaría de entre los muertos al tercer día y que se predicara en su Nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las naciones, empezando desde Jerusalén.

Vosotros seréis testigos de estas cosas.

Mirad, voy a enviar sobre vosotros la Promesa de mi Padre.

Por vuestra parte,  permaneced en la ciudad hasta que seáis revestidos de Poder desde lo Alto».

Los sacó hasta cerca de Betania y, alzando sus manos, los bendijo.
Y sucedió que, mientras los bendecía, se separó de ellos y fue elevado al cielo.
Ellos, después de postrarse ante Él, se volvieron a Jerusalén con gran alegría, y estaban siempre en el Templo bendiciendo a Dios.
  
(Lc 24,46-53)

15 may. 2010

Estaba pensando ...

hoy puede ser un gran día....¡ Sí, seguro que será un gran día hoy!

ahora mismo lo celebro con un buen café...



Aahh, un buen café y esas tertulias llenas de buenas vibraciones....

y algún que otro bocadito...




13 may. 2010

Tú y yo

y Tú, presente en todo lugar y tiempo, mirándome, amándome.

11 may. 2010

Yo Soy

En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Pero ahora me voy a Aquel que me ha enviado,

 y ninguno de vosotros me pregunta: ‘¿Adónde vas?’. Sino que por haberos dicho esto vuestros corazones se han llenado de tristeza. Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito;

 pero si me voy, os lo enviaré: y cuando Él venga, convencerá al mundo en lo referente al pecado,


en lo referente a la justicia y en lo referente al juicio; en lo referente al pecado, porque no creen en mí;


 en lo referente a la justicia porque me voy al Padre, y ya no me veréis;



 en lo referente al juicio, porque el Príncipe de este mundo está juzgado».   (Jn 16,5-11)




10 may. 2010

Por Ti, Señor

Entre penumbras de un mundo que se apaga,
apareciste, cuando menos lo esperaba,
como en sueños yo viví en este tiempo,
creyendo que el milagro se plasmara.

Nos invade el Misterio que anhelamos,
y queremos lo que el corazón no siente,
se divide en dos el alma y no entiende,
el por qué de Sus Designios tan dolientes.

Es la Vida que te llama y me llama,
y la muerte que placeres nos ofrece,
andaremos por Tus Sendas, oh Señor,
guardaremos en lo hondo el dolor,
convertido en holocausto por Tu Amor.

9 may. 2010

Hay que obedecer a Dios, antes que a los hombres




¿De Quién aprendimos a valorar la rectitud de conciencia?
¿Quién nos enseñó a decir simplemente sí o simplemente no?
¿Quién dijo que permanecer eunuco por amor al Reino de los Cielos es un Don que tan sólo pocos entienden?
¿Quién nos solicitó orientar nuestras vidas desde el Amor Universal de Dios y de su Hijo Jesucristo y poner en segundo plano el dinero, el liderazgo, y todas las demás cosas?

A Este seguimos y a Este rendimos Culto de Adoración, es decir, a Jesucristo y obedecemos en tanto en cuanto aquellos que nos gobiernan viven también de la Fe y el Amor a Jesucristo.
Si no fuera así, no les debemos más que caridad fraterna, la cual incluye, según cada caso, el empleo razonable de la Virtud de la Fortaleza.

A.M.D.G.

Amaos como Yo os he amado

Todo hombre, por el mero hecho de serlo, merece amor.
Toda criatura, por el mero hecho de serlo, merece amor.
¿Qué hacemos con nuestros pobres?
Misericordia quiero, y no sacrificios.

6 may. 2010

La Sábana Santa puede sostener la creencia en la Resurrección de Jesús

Los últimos descubrimientos sobre la Sábana Santa realizados por los científicos de la Agencia Nacional para las Nuevas Tecnologías, la Energía y el Desarrollo de Italia (ENEA) "no se contradicen con la teoría de la Resurrección" de Jesucristo, según declaró el director del equipo que ha llevado a cabo la investigación, el profesor Paolo Di Lazzaro.

En una entrevista a Europa Press, Di Lazzaro explicó las conclusiones del estudio, que han durado cuatro años y cuyo objetivo era descubrir el modo en que fue realizada la enigmática imagen de la Sábana Santa de Turín (norte de Italia), la tela que, según la tradición, cubrió el cuerpo muerto de Jesucristo después de la crucifixión.

Este tejido se ha convertido en uno de los objetos más estudiados del mundo. El principal interrogante que plantea a la ciencia es sobre el modo en que fue realizada la imagen, cuyas características químicas y físicas son prácticamente imposibles de replicar, tanto ayer como hoy.

"De momento, no ha sido posible reproducirla con ninguna técnica a contacto", ya que "si bien macroscópicamente puede que no se notaran las diferencias, éstas resultan evidentes cuando se observa el tejido a nivel microscópico", detalló Di Lazzaro.

La particularidad de la imagen original reside en la "profundidad de la coloración", que fue impresa "de modo muy superficial, únicamente en los estratos más externos del tejido". Después de observarla bien, su equipo se percató de que "la imagen de la Sábana Santa se parecía a las que realizan algunas industrias textiles a través del láser", por lo que decidieron investigarlo.

Tras años de experimentación, el equipo consiguió, por primera vez, "colorear un tejido de lino con el mismo sutil espesor con que fue coloreada la Sábana Santa" a través de "impulsos de luz ultravioleta extremadamente breves pero muy intensos emitidos con un láser especial".

Aun con todo, los investigadores sólo han conseguido reproducir una parte pequeña de la Sábana Santa, ya que "para colorearla entera serían necesarios 14 mil láseres, algo que por el momento es imposible", admitió.

No obstante, esto no quita valor al descubrimiento, con el que, al menos, "ha sido posible indicar el mecanismo físico que podría haber estado en el origen de la imagen". Asimismo, preguntado al respecto, Di Lazzaro consideró que dicho mecanismo "no contradice la teoría religiosa del milagro o de la resurrección", ya que ésta podría haber sido la causa de la descarga de energía que originó la imagen, aunque "éste es un ámbito del que no podemos ocuparnos como científicos", precisó.

En los últimos días, Di Lazzaro ha organizado un seminario en Frascati (centro de Italia) en el que 48 expertos de todo el mundo se han reunido para hablar de las imágenes llamadas acheiropoietos, es decir, que "no han sido hechas con las manos".

El seminario, que terminó este jueves, contó con la participación de científicos especializados procedentes de 16 naciones.

5 may. 2010

Mis Palabras en vosotros

" Si permanecéis en Mí,
y Mis Palabras permanecen en vosotros,
pedid lo que queráis y lo conseguiréis.
La gloria de Mi Padre está en que deis mucho fruto,
y seáis Mis discípulos."


Tus palabras, Jesús, son una ventana abierta de par en par, porque Tú todo lo puedes. ¡Gracias, Señor!

2 may. 2010

¡Felicidades, Madre María!


A la mujer más grande que jamás haya existido.
a aquella que enamoró al mismo Dios.
a ti, que has vivido en una intimidad de Amor con el mismo Hacedor de todas las cosas
y has aprendido los Misterios Divinos de la Mano de Su Palabra encarnada en tu seno,
Tú, que tienes en las tuyas tantas Gracias de Amor y Misericordia
para todos nosotros, derrama Estrellas de concordia entre los hijos de la Iglesia,
Estrellas de paz entre los hijos de los hombres,
Estrellas de humildad para los que rigen los destinos del mundo,
Estrellas de amor sincero a Jesús para los obispos todos,
Estrellas de Fortaleza, Sabiduría y Esperanza para el Santo Padre,
Estrellas de Consuelo y Salud para todos los enfermos,
Estrellas de Vida para todos los moribundos.
Amén.