27 mar. 2010

Eterno Tú


Buscaba mi soledad doliente...

huyendo de toda incomprensión,

bebiendo el sonido del silencio,

y los cansados latidos del corazón.


Y halleme ante tan grande espectáculo,

¡que todo me hablaba de Ti!

de cuanto me amas, Dios Grande,

y de cuanto les amas también.



Y supe que pronto tornaría,

al centro de la convivencia,

por tu Gran Amor confortada,

sabiendo que estás siempre aquí.

2 comentarios:

Fernanda dijo...

Nota:Qué precioso poemita, ya echaba de menos tus bonitos versos nacidos del corazón.

Bezoozozos

Felicitas dijo...

Si te gusta, es para ti.
Que el amor con amor se paga, hermanita.
BEzozozozos
;O)