24 sept. 2016

Nuestra Señor de la Merced




San Pedro Nolasco, inspirado por la Ssma. Virgen, funda una orden dedicada a la merced(obras de misericordia). Su misión particular era la misericordia para con los cristianos cautivos en manos de los musulmanes. Muchos miembros de la orden canjearon sus vidas por la de presos y esclavos. San Pedro fue apoyado en tan extraordinaria empresa por el Rey Jaime I de Aragón. 

San Pedro Nolasco y sus frailes eran muy devotos de la Virgen María, tomándola como patrona y guía. Su espiritualidad se fundamenta en Jesús el liberador de la humanidad y en la Ssma. Virgen, la Madre liberadora e ideal de la persona libre. Los mercedarios querían ser caballeros de la Virgen María al servicio de su obra redentora. Por eso la honran como Madre de la Merced o Virgen Redentora.

En el capítulo general de 1272, tras la muerte del fundador, los frailes oficialmente toman el nombre de La Orden de Santa María de la Merced, de la redención de los cautivos, pero son mas conocidos como mercedarios. El Padre Antonio Quexal, siendo general de la Merced en 1406, dice: "María es fundamento y cabeza de nuestra orden".

El Padre Gaver, en el 1400, relata como La Virgen llama a S. Pedro Nolasco en el año 1218 y le revela su deseo de ser liberadora a través de una orden dedicada a la liberación.

San Pedro Nolasco pide a Dios ayuda y, como signo de la misericordia divina, le responde La Virgen María diciéndole que funde una orden liberadora.
San Pedro Nolasco: ¿Quién eres tú, que a mí, un indigno siervo, pides que realice obra tan difícil, de tan gran caridad, que es grata Dios y meritoria para mi?
María: Yo soy María, aquella en cuyo vientre asumió la carne el Hijo de Dios, tomándola de mi sangre purísima, para reconciliación del género humano. Soy aquella a la que dijo Simeón. cuando ofrecí mi Hijo en el templo: éste ha sido puesto para ruina y resurrección de muchos en Israel; ha sido puesto como signo de contradicción: y a ti misma una espada vendrá a atravesarte el alma.
San Pedro Nolasco: ¡Oh Virgen María, madre de gracia, madre de misericordia! ¿Quién podrá creer  (que tú me mandas)?
María: No dudes en nada, porque es voluntad de Dios que se funde una orden de ese tipo en honor mío; será una orden cuyos hermanos y profesos, a imitación de mi hijo Jesucristo, estarán puestos para ruina y redención de muchos en Israel (es decir, entre los cristianos) y serán signo de contradicción para muchos."

22 sept. 2016

Supe que estaba en Tí

y un gran gozo inundó mi corazón, al ver que todos estábamos en Ti, y Contigo teníamos acceso al Padre Eterno, en el Amor Divino....






21 sept. 2016

Beata Isabel de la Trinidad


" Mi felicidad crece en proporción con mi sufrimiento.
¡Si supieras qué dulzura se encuentra en el fondo del cáliz preparado por el Padre del cielo!"



me vas a permitir, querida maestra en la vida espiritual, que te interprete un poco...
creo que tu felicidad crece, no porque sufras, que es lo que el mundo entendería tras tus palabras, una especie de masoquismo espiritual, no, de ningún modo es eso.

Eres feliz, mientras sufres, porque Dios te permite ver que te está purificando de tu natural tendencia al pecado, y puedes vislumbrar todo el Bien que con ello te está haciendo.
Ese sufrir es el sufrir del hombre viejo que quiere en nosotros vivir según las normas de este mundo.

Más el hombre nuevo que Dios con su gracia esculpe, día tras día, en la persona que le ama y desea unirse con Dios por el Amor, comienza a salir y en viendo el alma, que ese sufrir le conduce a más Amor, más perfección, más bondad y sereno gobierno de las emociones, y con ello adquiere nuevas virtudes, se siente feliz y agradecida de que el Buen Dios trabaje en ella de tal manera que la conduzca poco a poco ( o rápidamente, como Dios desee ) a esa soñada unión de Amor con Dios, que sea verdadero preámbulo a la Vida Eterna de gozo y amor que le espera, en el seno maravilloso de la santísima Trinidad.

Queridos hermanos, agradeceré que completéis mi sencilla interpretación. Dios os guarde.

20 sept. 2016

Motivos para la Confianza en Cristo



No sabéis el alcance de mi Amor por vosotros...
Soy el Todopoderoso y así debéis creerlo. 
Este tiempo es una prueba para todos y cada uno de vosotros: 

El que Me mire, pidiendo perdón, será salvo.

El que Me busque estando en la ciénaga, encontrará mi Luz. 

El que siquiera considere la posibilidad de mi Amor, será entrenado en Él. 

El que sufra por amarme y obedecerme, recibirá gracias grandes 
para alcanzar Mi Santidad en su corazón y ser testimonio para todos.

El que siga mis pasos, y halle grandes tentaciones, si cae, lo levantaré cada vez, 
dándole más Gracia y más Unión de Amor Conmigo.


15 sept. 2016

Los Dolores de la Virgen María



1. Stabat mater dolorosa
Iuxta crucem lacrimosa,
Dum pendebat filius;
2. Cuius animam gementem,
Contristantem et dolentem
Pertransivit gladius.

3. O quam tristis et afflicta
Fuit illa benedicta
Mater unigeniti!
4. Quae maerebat et dolebat,
Et tremebat, cum videbat
Nati poenas incliti.

5. Quis est homo, qui non fleret,
Matrem Christi si videret
In tanto supplicio?
6. Quis non posset contristari,
Piam matrem contemplari
Dolentem cum filio?

7. Pro peccatis suae gentis
Iesum vidit in tormentis
Et flagellis subditum.
8. Vidit suum dulcem natum
Morientem, desolatum,
Cum emisit spiritum.

9. Eia, mater, fons amoris,
Me sentire vim doloris
Fac, ut tecum lugeam.
10. Fac, ut ardeat cor meum
In amando Christum Deum,
Ut sibi complaceam.

11. Sancta mater, illud agas,
Crucifixi fige plagas
Cordi meo valide.
12. Tui nati vulnerati,
Iam dignati pro me pati,
Poenas mecum divide.

13. Fac me vere tecum flere,
Crucifixo condolere,
Donec ego vixero.
14. Iuxta crucem tecum stare,
Te libenter sociare
In planctu desidero.

15. Virgo virginum praeclara,
Mihi iam non sis amara,
Fac me tecum plangere.
16. Fac, ut portem Christi mortem,
Passionis eius sortem
Et plagas recolere.

17. Fac me plagis vulnerari,
Cruce hac inebriari
Ob amorem filii.
18. Inflammatus et accensus,
Per te, virgo, sim defensus
In die iudicii.

19. Fac me cruce custodiri,
Morte Christi praemuniri,
Confoveri gratia
20. Quando corpus morietur,
Fac ut anima donetur
Paradisi gloriae.

(texto original del siglo XIII)

14 sept. 2016

La Exaltación de la santa Cruz


Catedral de San Sebastián en Río de Janeiro.



La fiesta del Triunfo de la Santa Cruz se hace en recuerdo de la recuperación de la Santa Cruz obtenida en el año 614 por el emperador Heraclio, quien la logró rescatar de los Persas que se la habían robado de Jerusalén.

Al llegar de nuevo la Santa Cruz a Jerusalén, el emperador dispuso acompañarla en solemne procesión, pero vestido con todos los lujosos ornamentos reales, y de pronto se dió cuenta de que no era capaz de avanzar. Entonces el Arzobispo de Jerusalén, Zacarías, le dijo: "Es que todo ese lujo de vestidos que lleva, están en desacuerdo con el aspecto humilde y doloroso de Cristo, cuando iba cargando la cruz por estas calles".

Entonces el emperador se despojó de su manto de lujo y de su corona de oro, y descalzo, empezó a recorrer así las calles y pudo seguir en la piadosa procesión.

La Santa Cruz (para evitar nuevos robos) fue partida en varios pedazos. Uno fue llevado a Roma, otro a Constantinopla, un tercero se dejó en un hermoso cofre de plata en Jerusalén. Otro se partió en pequeñísimas astillas para repartirlas en diversas iglesias del mundo entero, que se llamaron "Veracruz"(verdadera cruz).

Nosotros recordamos con mucho cariño y veneración la Santa Cruz porque en ella murió nuestro Redentor Jesucristo, y con las cinco heridas que allí padeció pagó Cristo nuestras inmensas deudas con Dios y nos consiguió la salvación.

A San Antonio Abad (año 300, fiesta el 17 de enero) le sucedió que el demonio lo atacaba con terribilísimas tentaciones y cuentan que un día, angustiado por tantos ataques, se le ocurrió hacerse la señal de la Cruz, y el demonio se alejó. En adelante cada vez que le llegaban los ataques diabólicos, el santo hacía la señal de la cruz y el enemigo huía. Y dicen que entonces empezó la costumbre de hacer la señal de la cruz para librarse de males.

De una gran santa se narra que empezaron a llegarle espantosas tentaciones de tristeza. Por todo se disgustaba. Consultó con su director espiritual y este le dijo: "Si Usted no está enferma del cuerpo, ésta tristeza es una tentación del demonio". Le recomendó la frase del libro del Eclesiástico en la S. Biblia: "La tristeza no produce ningún fruto bueno". Y le aconsejó: "Cada vez que le llegue la tristeza, haga muy devotamente la señal de la cruz". La santa empezó a notar que con la señal de la cruz se le alejaba el espíritu de tristeza.

Cuando Nuestra Señora se le apareció por primera vez a Santa Bernardita en Lourdes (Año 1859), la niña al ver a la Virgen quiso hacerse la señal de la cruz. Pero cuando llegó con los dedos frente a la cara, se le quedó paralizada la mano. La Virgen entonces hizo Ella la señal de la cruz muy despacio desde la frente hasta el pecho, y desde el hombro izquierdo hasta el derecho. Y tan pronto como la Madre de Dios terminó de hacerse la señal de la cruz, a la niña se le soltó la mano y ya pudo hacerla ella también. Y con esto entendió que Nuestra Señora le había querido dar una lección: que es necesario santiguarnos más despacio y con más devoción.

Mire a la gente cuando pasa por frente a una iglesia. ¿Cómo le parece esa cruz que se hacen? ¿No es cierto que más parece un garabato que una señal de la Cruz? ¿Cómo la haremos de hoy en adelante?

Como recuerdo de esta fecha de la exaltación de la Santa Cruz, quiero hacer con más devoción y más despacio mi señal de la Cruz.

(www.ewtn.com)